Review: El Hobbit: La Desolación de Smaug

BEST. DRAGON. EVER.

La aventura continúa para Bilbo (Martin Freeman), los enanos y Gandalf (Ian McKellen) en busca de recuperar la tierra de los enanos de las garras del dragón Smaug (Benedict Cumberbatch). En el camino se encontrarán con diferentes obstáculos, como arañas gigantes, bosques malditos, los elfos Legolas (Orlando Bloom) y Tauriel (Evangeline Lilly), el arquero Bard (Luke Evans), barriles, rápidos, el Necromancer, orcos, wargos… y obviamente, un muy furioso dragón que no está nada dispuesto a abandonar las tierras y las riquezas que ahora son de su propiedad. Será una larga travesía…

Sí, tal vez no podré ir al cine, pero hago lo que puedo para traerles material que leer, porque los quiero (a mis 4 seguidores, yo sé quienes son…). Así que por fin les traigo la reseña de esta segunda parte de la trilogía del Hobbit, ¿y cómo estuvo? Sí, es mucho mejor que la primera parte. Digo, la primera parte estuvo muy buena también pero no tuvo un enorme dragón con la retumbante voz de Benedict Cumberbatch por toda la segunda mitad de la película. Pero bueno, eso lo dejaré para después, empecemos desde el principio. Martin Freeman se solidifica como el Bilbo Baggins perfecto en esta segunda entrega, en la cual se empiezan a ver varios vistazos de su inminente obsesión por el anillo. Un problema que le vi a la primera parte fue que todos los problemas en los que se metían los enanos y Bilbo eran resueltos por Gandalf: “¡Oh, no! Los atraparon unos horribles trolls, y están a punto de comérselos. ¿Qué harán ahora?” No se preocupen, ahí viene Gandalf, y PUM, convirtió a los trolls en piedra; “¡Rayos y centellas! ¡Ahora fueron capturados por goblins, y los matarán! ¿Cómo escaparan?” Pues ahí viene Gandalf, y los logra sacar; “¡No puede ser! ¡Están arrinconados y los orcos los asesinarán sin piedad, estando a la orilla de un acantilado! ¡El horror!” No se desesperen, Gandalf ya llamó a la águilas. No crean, también los enanos y Bilbo hacían su luchita, pero ultimadamente, todo era resuelto por Gandalf. En esta entrega, eso se resolvió, puesto que Gandalf tomó su propio camino para enfrentarse al Necromancer, y sentí que eso le dió más importancia a los enanos de los que tuvieron la vez pasada.
Una escena que me encantó fue la de los barriles. Se ve tan divertido y tan lleno de acción, que hasta dan ganas de que hagan un tipo de atracción en algún parque de diversiones (en serio, quien sea que está a cargo de eso, pongase a trabajar YA). Pero bueno, al final, lo que todos quieren ver es al enorme dragón, Smaug. Y VAYA que es enorme. Benedict Cumberbatch aparte de la voz hizo también el “motion-capture” para el rostro de Smaug, o sea que fue todo un trabajo actoral (¡Demonios, Academia, ya tomen en cuenta este tipo de trabajos para sus premios! ¡No moriré tranquilo hasta que Andy Serkis gane un Oscar!), y le salió excelente. A final de cuentas, este fue un escalón más en la trilogía del Hobbit, siendo mucho mejor que la primera parte, lo que lo convierte en una película BASTANTE BUENA. Hay que ver cómo finaliza todo con “La Batalla de los Cinco Ejércitos”, que aparentemente será 10 veces más grande que cualquier batalla presentada en “El Señor de los Anillos” o en esta saga. ¿Qué opinan ustedes? ¿Les gustó el dragón (en serio, yo tengo su voz como timbre de teléfono)? Gracias y nos leemos pronto.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s